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Puertos y mares en artes escénicas
En el marco del 39° encuentro de la Association for the Collaboration betwen Ports and Cities celebrado en Santander, tuvo lugar una sesión dedicada a “Ciudades portuarias y creación cultural”, presentándose la comunicación “Urbes portuarias y mares: fuentes de inspiración para el teatro, la danza, la ópera y otras artes escénicas”, cuyo título he reducido en este artículo: “Puertos y Mares en Artes Escénicas”. Este escrito contiene una selección de obras de teatro, óperas, ballets, zarzuelas, producciones musicales…, selección realizada en función de la importancia histórica de esos títulos, bien por su singularidad artística o por la relación con el puerto de Santander. Y, por regla general, se trata justamente de una cita con un conciso comentario sobre la justificación de su presencia en el artículo. Sin embargo, habrá obras a las que, por diferentes razones, se les prestará una mayor atención.
“La tempestad”, una de las grandes piezas de William Shakespeare. El propio título ya nos da pistas. Una tempestad provoca el naufragio del barco del protagonista, Próspero, que le lleva a una isla desierta. Y otra tormenta, desatada por Ariel, espíritu del aire, hará naufragar a otro personaje: Antonio, hermano de Próspero, que desalojó a este del ducado de Milán.
“Il tabarro” de Giacomo Puccini, es la primera ópera que cito. Es una obra en un acto, de corta duración en comparación a la habitual de las óperas. Forma parte de lo que se llama “Il trittico” junto a otras dos composiciones operísticas: “Suor Angelica” y “Gianni Schicchi”. “Il tabarro” se desarrolla en París, en una barcaza en los muelles del Sena, y los personajes son unos estibadores. La trama es un triángulo amoroso en un ambiente portuario que termina en tragedia. El tabarro es un tabardo, una especie de gran abrigo, que tiene un gran protagonismo en el desenlace de la ópera.
“Marina”. zarzuela de Emilio Arrieta. Esta célebre obra lírica española se desarrolla en la playa y el puerto de Lloret de Mar, con unos personajes marineros, pescadores.
“El Mercader de Venecia”, otra célebre obra de William Shakespeare. Esta gran historia protagonizada, entre otros, por el judío Shylock, tiene su espacio aquí por estar ubicada en Venecia, insigne ciudad portuaria, y porque el hundimiento de unos barcos es el origen del conflicto dramático.
“The Last Ship”, “El último barco” es un musical; no debe confundirse con la serie del mismo título. Está incluido aquí por la singularidad de ser una composición de Sting inspirada en su propia infancia, —pues su padre perteneció a una familia de carpinteros de ribera — y por narrar la historia de una comunidad enmarcada en un ambiente portuario en donde se refleja la decadencia de la industria naval con el cierre de los astilleros. Hay un álbum de Sting del mismo título con la música de la obra. No hay constancia de que este musical se haya estrenado en España.
“Anna Christie” del gran dramaturgo Eugene O’Neill, que recibió el Premio Pulitzer por esta obra, se desarrolla en una gabarra ambientada en los muelles de Nueva York. Es un magnífico drama acerca de la lucha por el amor y la redención que fue objeto de varias versiones cinematográficas, la más celebre interpretada por Greta Garbo.
“El Holandés Errante”, ópera de Richard Wagner quien, en su autobiografía, dijo que la compuso después de una tormentosa travesía por el mar desde Riga hasta Londres. Esta ópera es claramente marítima. Se desarrolla en la costa de Noruega, donde unos marineros se encuentran con un misterioso buque, con las velas de color sangre. Por cierto, otro título de la obra es “El buque fantasma”. Una tormenta, obliga al capitán del barco a buscar un puerto en el que refugiarse. Aparece el Holandés Errante condenado a navegar sin reposo…
“Fancy Free” es el primer espectáculo de danza que aparece en este artículo. Se trata de un ballet mítico con coreografía de Jerome Robbins y música de Leonard Bernstein, que en parte se desarrolla en un puerto de Nueva York durante la Segunda Guerra Mundial y está protagonizado por unos marineros que pasan su tiempo libre. El ballet refleja la vida animada y social de los puertos estadounidenses en tiempos de guerra.
“Panorama desde el puente”, otra célebre obra de otro gran dramaturgo norteamericano: Arthur Miller. Con un estibador como protagonista, el drama, que transcurre en los años cincuenta del pasado siglo en los suburbios portuarios de Nueva York, aborda el conflicto de los inmigrantes ilegales, en una acción dominada por la imponente presencia del puente de Brooklyn.
“Simón Boccanegra” de Giuseppe Verdi, se desarrolla en Génova, ciudad portuaria por excelencia. El protagonista, Simón Boccanegra, es un corsario, es decir, un profesional de la mar, que acaba convertido en el magistrado supremo y máximo dirigente de la República de Génova.
“Naumon” de La Fura dels Baus. Se trata de un espectáculo de difícil etiquetación, como en un principio pasó con las producciones de La Fura, si bien, convencionalmente, se calificaron como teatro de vanguardia. “Naumon” es una obra que se desarrolla en un barco, este atraca en un puerto y los espectadores contemplan el espectáculo desde el muelle, la orilla. Después del estreno, el barco asumió el nombre de “La Naumon” y continúa su actividad por todo el mundo Se representó en Santander, dentro de la programación del Festival Internacional de Santander en agosto de 2004. Por su singularidad y por la relación que tuvo con el puerto santanderino, disfruta en este artículo de un espacio mayor. “Naumon” es un macro-espectáculo de animación con un discurso que gira en torno a la creación, desde la génesis hasta la representación del infierno y el paraíso. Son muchos los puntos de interés de esta producción de La Fura dels Baus, desde la tremenda espectacularidad de todo el conjunto a la indiscutible belleza de algunas acciones o el trabajo efectuado con las imágenes videográficas.
“Moby Dick, un ensayo” de Orson Welles. Esta es una obra muy particular, poco conocida, pero publicada en España, aunque nunca representada en este país. Orson Welles tuvo una pasión especial por “Moby Dick”, la novela de Herman Melville. Nunca acabó el proyecto de llevarla a la pantalla, pero en cambio escribió un texto teatral que se estrenó en 1955 en Londres. Con una singular combinación de lo shakespeariano y lo bíblico, la obra presenta el ensayo que realiza una compañía, que también está preparando “El rey Lear”, con lo que la pieza transcurre por la senda de la metateatralidad.
Hay más adaptaciones teatrales de “Moby Dick”. Es destacable la versión de Andrés Lima con un capitán Ahab interpretado por José María Pou. Y la versión para la infancia de Julio Salvatierra con la compañía Gorakada.
“La tabernera del puerto” de Pablo Sorozábal. En esta zarzuela, la acción se desarrolla en el puerto de una ciudad imaginaria del norte de España, en donde se encuentra la taberna que regenta la soprano protagonista.
“Los pescadores de perlas”, ópera de Georges Bizet. Después de “Carmen”, es la composición más famosa de Bizet. Ubicada en una comunidad pesquera de Ceilán, narra la historia de dos amigos, pescadores, enamorados de la misma mujer quienes se prometen renunciar a su amor para que su amistad no se rompa; pero el destino los pondrá a prueba.
“La sirenita”, ballet con coreografía de John Neumeier, basado en el célebre cuento de Hans Christian Andersen. En el puerto de Copenhague tiene lugar una romántica historia de amor imposible entre dos personajes, un humano y una sirena, condenados a vivir el uno sin el otro. El inviable relato del amor entre un ser de tierra y un ser de mar.
“Peter Grimes”, ópera de Benjamin Britten, que, ambientada en un pueblo pesquero de Inglaterra, presenta al protagonista, interrogado en una investigación sobre la muerte en el mar de su aprendiz. La gente del pueblo cree que Grimes es culpable y merece un castigo. En cambio, el forense determina que la muerte del niño fue accidental. Toda la ópera mantiene una relación con el mar; así el tenor canta sobre su agotadora ronda diaria y su relación con la mar, poniendo de relieve la dureza de la vida portuaria.
“El corsario” es otro conocido ballet, obra coreográfica del célebre Marius Petipa, que, inspirada en un poema de Lord Byron, relata una historia de amor y aventura en la Grecia del siglo XIX, donde un pirata se enamora de una esclava y lucha para liberarla. El origen de todo es un naufragio del corsario, que queda varado en una playa del mar Jónico, que es donde se encuentra con la esclava.
“Billy Budd” otra ópera de Benjamin Britten, con libreto del escritor Edward Morgan Forster, autor de novelas tan famosas (y tan cinematográficas) como “Una habitación con vistas”, “Howards End” y “Pasaje a la India”. El libreto está, a su vez, basado en la novela homónima, de Herman Melville. Toda la trama se desarrolla a bordo de un barco en donde se cuenta la historia del marinero Billy Budd. También ha tenido su versión fílmica de la mano de Peter Ustinov.
“La ópera de tres centavos”. También titulada “La ópera de perra gorda” y “La ópera de los tres peniques” es una de las obras más famosas de Bertolt Brecht. Con música de Kurt Weill, muestra un mundo poblado por ladrones y mendigos que, habitualmente en las puestas en escena, desarrollan sus actividades en ambientes portuarios, como escenario de marginación social y comercio ilícito.
“En alta mar” de Slawomir Mrozek. El título lo dice todo. La obra está protagonizada por tres náufragos que se ven obligados a tomar ciertas decisiones para sobrevivir y soportar las condiciones de vida correspondientes a su soledad y falta de medios, incomunicación, etc. Partiendo de un feroz conflicto, derivado del tema de la antropofagia, la obra aborda asuntos de vigencia permanente como la lucha de poder, la caprichosa organización de jerarquías y la distribución de la riqueza. Por la puesta en escena de esta obra, La Machina Teatro obtuvo en 2012 el Premio Max al espectáculo revelación.
“Madame Butterfly” de Giacomo Puccini. Una de las óperas más famosas que cuenta una historia tan bella como triste. El protagonista masculino, el tenor, es un oficial de la armada estadounidense que, a principios del siglo pasado, con su buque de guerra, se ha instalado en Nagasaki, ciudad portuaria japonesa. Surge ahí una trágica historia de amor, un drama que narra el dolor y el sufrimiento de la adopción de una cultura invasora, el rechazo social, el amor no correspondido y que, incluso, puede tener una lectura política al denunciar el abuso de los norteamericanos a otros pueblos. El puerto tiene aquí un papel esencial al simbolizar la entrada del extranjero y, posteriormente, encarnar la esperanza de regreso del amado. Esta ópera contiene una de las arias más bellas y famosas, Un bel di vedremo (Un bello día veremos).
Termino esta relación de obras citando los tres espectáculos que la compañía cántabra La Machina Teatro produjo para el Puerto de Santander y que se representaron en el Palacete del Embarcadero, espacio que se convirtió en una sala teatral. Las tres obras fueron creadas para un público familiar.
La primera fue “Un pirata en la grúa de piedra”, un trabajo muy sencillo, donde un pirata y una doncella protagonizaron una divertida aventura, con la única intención de entretener.
Espectáculo “Un pirata en la Grúa de Piedra”, compañía La Machina Teatro. Palacete del Embarcadero, Puerto de Santander, 1996. (Fuente: https://lamachinateatro.com).

El siguiente espectáculo con el título de “Una aventura en el tiempo” transformó el Palacete del Embarcadero convirtiéndolo en un lugar mágico donde, con el agua como protagonista, unos pescadores van a pescar al puerto. Son dos personajes simpáticos y entrañables -Cele y Terio-, que recuerdan a los tipos populares de Santander, y a través de ellos, se realiza un recorrido por la historia del puerto y de la ciudad, un relato que se inspiró en un cómic guionizado por José Luis Casado Soto.
Espectáculo “Una aventura en el tiempo”, Compañía La Machina Teatro. Palacete del Embarcadero, Puerto de Santander, 2004. (© José Helguera).

La última producción fue “La mar de amigos” donde, en el mismo espacio, se recuperan los personajes de Cele y Terio, convertidos ahora en aprendices de descubridores, que cuentan historias y cosas de la mar y del puerto.
Mares y puertos que han sido y confiamos que seguirán siendo fuente de inspiración para creadores de las diferentes artes escénicas.
Espectáculo “La mar de amigos”, compañía La Machina Teatro. Palacete del Embarcadero, Puerto de Santander, 2005. (Fuente: https://lamachinateatro.com).

IMAGEN INICIAL | Espectáculo “Una aventura en el tiempo”, compañía La Machina Teatro . Palacete del Embarcadero, Puerto de Santander, 2004. (© José Helguera).