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Port Vell, el puerto-ciudad del Port de Barcelona en permanente transformación
Introducción
El Port Vell de Barcelona tal y como lo conocemos hoy comenzó a gestarse a finales de los años 70, coincidiendo con las primeras elecciones democráticas en el Ayuntamiento de Barcelona. Aquella renovación política trajo consigo cambios en la planificación urbanística de la ciudad, que buscaba crear espacios más abiertos y accesibles para las personas.
En el año 1991, cuando me incorporé al Port de Barcelona, el Port Vell seguía siendo más un proyecto conceptual que una realidad tangible. Por entonces, ya se había aprobado el Plan Especial de 1989 para transformar el área más antigua del puerto, pero el cambio apenas empezaba a proyectarse.
Unos años antes, en febrero de 1987, el Consejo de Administración del entonces Puerto Autónomo de Barcelona aprobó la creación de la Gerencia Urbanística Port 2000, encargada de gestionar el seguimiento y la ejecución del Plan Especial, ratificado por la Comisión de Urbanismo de la Generalitat de Catalunya dos años más tarde.
La primera gran fase de dicho plan contemplaba la transformación de los muelles de la Barceloneta, de Barcelona y de España para abrir el puerto a la ciudad. Era un reto estratégico novedoso, pero incierto y costoso. Se trataba de destinar espacios de usos comerciales a nuevas actividades distintas a las habituales. El reto resultó un éxito pero como el Port Vell es un espacio en transformación permanente, años después se siguieron llevando a cabo nuevos procesos de renovación más intensos.

La primera gran fase del Plan Especial de 1989 contemplaba la transformación de los muelles de la Barceloneta, de Barcelona y de España para abrir el puerto a la ciudad. (Fuente: Autoridad Portuaria de Barcelona).
Nova Bocana
Entre los proyectos del Plan Especial del Port Vell de 1988 se encontraba la apertura de una segunda bocana en el Port de Barcelona, la bocana norte, diseñada para segregar del resto de tráfico comercial el tráfico de pequeñas embarcaciones y ferris que conectaban con las Islas Baleares. Paralelamente, se estudiaba la mejor estrategia para ampliar el puerto hacia el sur, barajando así prolongar el dique del Este más de dos kilómetros.
Las obras de apertura de la nueva bocana empezaron a comienzos de la década de los 2000. Durante su ejecución, surgieron dificultades derivadas del aumento en el tamaño de los buques de pasaje, lo que obligó a modificar varias veces el proyecto original. El resultado fue la construcción de un dique de abrigo de 1.470 metros, cuya alineación permitió ampliar la bocana sur y mejorar la operatividad portuaria.
El proyecto generó también una nueva superficie de más de 13 hectáreas de alto valor urbanístico, regulada por el Plan Especial de la Nova Bocana, aprobado en 2001 y que sufrió sucesivas modificaciones, para acoger nuevos espacios públicos y consolidar la integración puerto-ciudad. Junto a la construcción del dique de la bocana sur se creó una nueva marina, la actual Marina Vela, que complementaba las instalaciones náuticas del Port de Barcelona. El punto culminante de esta transformación fue la inauguración, el 1 de octubre de 2009, del hotel W, convertido en símbolo del skyline barcelonés y hoy plenamente integrado en la identidad de la ciudad.
Años más tarde, en 2024, el Port de Barcelona culminaba la urbanización de esta área de la Nova Bocana con la puesta en servicio de la Rambla del antiguo Rompeolas y del edificio Mirador, abriendo un nuevo balcón al mar accesible a toda la ciudadanía.

El Port de Barcelona culminó en 2024 la urbanización del área de la Nova Bocana con la inauguración de la Rambla del antiguo Rompeolas y del edificio Mirador. (Fuente: Autoridad Portuaria de Barcelona).
La industria náutica de refit se transforma
Pero volvamos ahora a finales de los años 80 y principios de los 90, cuando la actividad industrial del Port Vell se concentraba en el muelle Catalunya, donde operaba Unión Naval de Levante, empresa especializada en reparación naval, con instalaciones de dique seco y dique flotante. En aquel tiempo, esta actividad resultaba cada vez menos compatible con el desarrollo urbanístico impulsado en el ámbito de la nueva bocana y con la presencia de Marina Barcelona 92 (MB92), que comenzaba a destacar en el mantenimiento y refit de embarcaciones de recreo en la zona contigua.
Ante esta situación, y bajo el liderazgo del Port de Barcelona, se alcanza un acuerdo histórico entre Unión Naval de Levante, MB92 y la Autoridad Portuaria para reconvertir una instalación industrial con cierto grado de obsolescencia en un polo de nueva economía: el refit de grandes esloras, una actividad de alto valor añadido que exige profesionales altamente cualificados y tecnología puntera.
La reconversión se materializó en los años siguientes con la construcción de un shiplift de 4.800 toneladas -el mayor del mundo dedicado a superyates- y un dique seco de 220 metros, convirtiendo a MB92 en una referencia global en el sector.
Este proceso no solo consolidó la posición de MB92 en Barcelona, sino que impulsó su expansión internacional al adquirir la compañía, posteriormente, las instalaciones de La Ciotat, en la Costa Azul, donde opera un astillero con un syncrolift de 4.300 toneladas y un dique seco de 200 x 60 metros, reforzando su liderazgo mundial en el refit de grandes esloras.

A principios de los 90 se inició la reconversión de una industria que se estaba quedando obsoleta y que ha posicionado al Port de Barcelona como referente internacional en el mantenimiento y refit de embarcaciones de recreo. (Fuente: Autoridad Portuaria de Barcelona).
La nueva Marina Port Vell
Otras dos operaciones clave que marcaron el inicio de un nuevo y ambicioso proceso de transformación de esta zona del Port de Barcelona tuvieron lugar en 2010 y 2013, respectivamente. Se trata de la adquisición de Marina Port Vell por el grupo Salamanca Capital, por un lado, y de la modificación del Plan Especial del Port Vell en los ámbitos V y VI (muelles de la Barceloneta y del Rellotge), por otro. Estas actuaciones convirtieron una zona con escasa actividad económica en un enclave de referencia para el atraque de buques de gran eslora.
El conjunto de inversiones destinadas a la renovación de Marina Port Vell culminó en 2024, justo antes de la celebración de la Copa América en Barcelona. Esta transformación incluyó la reordenación de amarres para superyates, mejoras paisajísticas y nuevas infraestructuras que consolidan a esta marina como referente en el Mediterráneo.
Traslado de cruceros y ferris al muelle Adossat
Viajamos ahora a 2018, año en el que el Port de Barcelona y el Ayuntamiento de la ciudad llegaron a un acuerdo de gran trascendencia que marcó el inicio de una nueva evolución del Port Vell. Una de las principales actuaciones incluidas en dicho acuerdo fue el traslado de toda la actividad comercial del muelle Barcelona al muelle Adossat. Este compromiso suponía el cierre de las estaciones marítimas Norte y Sur, dedicadas a cruceros, y el traslado de las operaciones de Baleària.
Hasta ese momento, el muelle Barcelona se dividía en dos áreas: el perímetro junto al mar, destinado a la carga y descarga de buques de cruceros y ferris, y una zona central con una rambla que da acceso al complejo World Trade Center (WTC).
Con la supresión de la actividad comercial, el perímetro del muelle Barcelona quedó libre y listo para convertirse en un espacio abierto y accesible para la ciudadanía.
Aunque aún queda camino por recorrer en la urbanización y remodelación del entorno del Port Vell, esta nueva transformación es ya visible y está empezando a dejar huella en la relación de Barcelona con su frente marítimo.

Nuevos espacios del muelle Barcelona abiertos a la ciudadanía. (Fuente: Autoridad Portuaria de Barcelona).
El Port Vell de la Copa América de Vela
La celebración en Barcelona de la Copa América de Vela en 2024 aceleró este proceso, al que también se sumó la reforma del muelle de Drassanes, inaugurada justo antes del inicio de la competición. Esta actuación permitió conectar la plaza del Portal de la Pau con el muelle Barcelona y el WTC, prolongando la conocida Rambla de Barcelona hasta el mar y creando nuevas zonas de paseo y descanso que la ciudad ya ha hecho suyas.
La elección del Port de Barcelona como sede de la Copa América también imprimió un nuevo ritmo a la ejecución de otros proyectos, como la rehabilitación del edificio histórico del Portal de la Pau o de los tinglados del muelle Oriental; la apertura del muelle de Pescadors y su nueva Lonja, ganando nuevos espacios y acercando la cultura pesquera a la ciudadanía, o la remodelación de espacios de ocio privados como el Maremagnum, el Aquarium y el Club Natación Barcelona.
El Liceu Mar y la segunda transformación del muelle de España
El Gran Teatre del Liceu y el Port de Barcelona iniciaron en 2021 conversaciones para impulsar el proyecto Liceu Mar para crear en el Port Vell un equipamiento cultural de referencia internacional. La ubicación elegida fue el muelle de España, en el área donde se alza el edificio que acogió hasta 2014 el desaparecido cine IMAX —reabierto temporalmente como Centro de Divulgación de la Copa América durante la celebración de dicho evento—.
Hacía tiempo que el Gran Teatre del Liceu buscaba una segunda sede para impulsar un centro cultural innovador, capaz de combinar la ópera con la danza, la creación contemporánea y actividades educativas. La propuesta fue muy bien acogida por el Port de Barcelona, que veía en ella la posibilidad de acercar más si cabe el puerto a la ciudad. A finales de 2024, ambas instituciones firmaron un convenio para licitar la redacción del proyecto básico, el cambio de planeamiento del muelle de España y el proyecto constructivo, con un presupuesto de 1,2 millones de euros.
El pasado mes de diciembre, 55 candidaturas de ámbito local e internacional participaban en el Concurso Internacional de Arquitectura de Liceu Mar, una elevada concurrencia que pone de manifiesto el gran interés que genera este proyecto y sitúa a Barcelona en el centro del debate internacional sobre nuevas arquitecturas culturales y su encaje en el frente marítimo.
La previsión es que el Liceu Mar pueda inaugurarse en 2032. Este equipamiento no solo supondrá la construcción de una nueva sede del Liceu, sino que será el motor principal de la renovación del muelle de España, una infraestructura construida hace ya más de 35 años, y de una nueva transformación del frente portuario.
Desde aquel Port Vell que conocí a principios de los años 90 hasta hoy, ha llovido mucho. Y he tenido la oportunidad de ser testigo directo de una evolución que ha ido en sintonía con las necesidades de Barcelona y de sus ciudadanos, ganando espacios para las personas y reforzando la conexión entre la ciudad y el mar.
Hoy, el Port Vell es náutica, es cultura, es deporte, es industria y comercio, es gastronomía, es innovación y economía azul. Es un ámbito del Port de Barcelona que genera más de 9.000 puestos de trabajo y un impacto económico directo de más de 1.600 millones de euros al año. El futuro del Port Vell solo puede entenderse manteniendo el equilibrio entre la actividad portuaria y el entorno ciudadano, avanzando hacia un modelo más sostenible e innovador.
El Port Vell es un ejemplo de integración puerto-ciudad, referente para muchas ciudades portuarias, pero para llegar a la actual configuración ha tenido que pasar por profundas transformaciones. (Fuente: Autoridad Portuaria de Barcelona).


IMAGEN INICIAL | Vista panorámica del puerto de Barcelona. (Fuente: Autoridad Portuaria de Barcelona).
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REFERENCIAS
Alemany, Joan. 2020. El Port Vell de Barcelona: La gènesi del Port Vell. Gerència Urbanística Port Vell de l’Autoritat Portuària de Barcelona.
MB92 – Marine Barcelona 92. (http://www.mb92.com/).
La transformación del Port Vell del Port de Barcelona. (https://portvellbcn.cat/es/transformacion-portvell/).
Història del Port Vell. (https://www.portdebarcelona.cat/ca/port-vell/historia-del-port-vell/).
El Liceu i el Port de Barcelona convoquen el concurs internacional d’arquitectura Liceu Mar.
(https://www.liceubarcelona.cat/ca/noticies/concurs-arquitectura-liceu-mar/).