╔
Hacia un puerto resiliente, inteligente y metropolitano
Introducción
Muy cerca de la sede del Puerto, se encuentra una de las playas más emblemáticas de Tarragona: la playa del Milagro. La creencia generalizada es que se le dio este nombre a raíz de algún hecho milagroso que ocurrió en ella. Sin embargo, su denominación, lejos de estar relacionada con algún acontecimiento místico, nos remite al pasado romano de la ciudad. En la antigua Tarraco, esta playa era adyacente al mirador (miraculum), un punto de observación y de vigilancia. En la actualidad, el conocido como Balcó del Mediterrani, un paseo mirador que se alza a más de 40 metros sobre el nivel del mar abrazando buena parte de esta playa, sigue ofreciendo una panorámica excepcional del Mare Nostrum, la fachada marítima de Tarragona y gran parte del recinto portuario. El Balcó del Mediterrani se ha convertido en uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Tanto es así que incluso tiene su proprio ritual. Acercarse al Balcó y tocar su barandilla de hierro forjado se conoce como anar a tocar ferro (ir a tocar hierro). Este gesto está cargado de simbolismo. La tradición asegura que tocar ferro es sinónimo de buena fortuna. Además, para muchos, es un momento de introspección en el que, frente al mar y con las manos en el frío hierro, se plantean reflexiones profundas. Es justamente desde este mirador de excepción donde miro hacia el futuro y los nuevos horizontes que se abrirán para el Port de Tarragona.
En las últimas tres décadas, en la Autoridad Portuaria de Tarragona nos hemos dedicado a planificar y ejecutar numerosos proyectos estratégicos que nos han encaminado hacia un puerto moderno, competitivo y preparado para responder a los retos que plantea una sociedad en constante cambio. Muchos de estos proyectos están llegando a su fin y, con su puesta en funcionamiento a la vuelta de la esquina, es el momento de plantearse nuevas metas que nos conviertan en un puerto resiliente, inteligente y metropolitano y para así continuar como un puerto de vanguardia.
Esta etapa que estamos empezando parte de un contexto de triple transformación: portuaria, tecnológica y territorial. Respecto a la transformación portuaria, vemos como en los últimos años los puertos han dejado de ser únicamente espacios ganados al mar para convertirse en piezas clave de la cadena logística capaces de generar cadenas de valor. Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta que los puertos no viven ajenos a la revolución tecnológica que estamos experimentando. De hecho, esta revolución puede suponer una de las mayores oportunidades en términos de eficiencia, sostenibilidad y seguridad.
A los cambios que está experimentando el sector portuario, hay que sumarles las nuevas lógicas territoriales. El Camp de Tarragona es la segunda región de Catalunya por peso demográfico y económico, y ahora se está reivindicando como tal. El hecho más evidente de esta reivindicación es el impulso de la futura área metropolitana, que en los últimos tiempos está dando importantes pasos para ser una realidad. Desde el Port no podemos sino jugar un rol clave como uno de los pilares de la Tarragona metropolitana. Tenemos claro que nuestro papel como motor económico nos permite participar de manera activa en la transformación territorial con el objetivo de consolidarnos como la segunda gran área metropolitana de Cataluña.
Partiendo de este panorama, nuestra estrategia nos permitirá dar respuesta a los cambios que se están produciendo a nuestro alrededor, reforzando nuestro papel como infraestructura estratégica para el tejido productivo, como institución angular en el desarrollo del territorio y como impulsor de un nuevo modelo portuario basado en la logística y la innovación tecnológica. Esta estrategia se basa en cuatro grandes áreas o ámbitos que nos definen de manera global: logística, como base de nuestro negocio; reindustrialización y sostenibilidad para ser resilientes; cultura y urbanismo para fomentar la integración territorial; e innovación y tecnología para avanzar hacia un puerto inteligente.
La logística, nuestro ‘core business’
El primer ámbito de nuestra estrategia es la logística, ya que es la base de nuestro negocio y la principal palanca mediante la cual impulsar la transformación hacia un puerto más competitivo. Somos la plataforma logística por excelencia, no solo de la provincia de Tarragona, sino de toda la zona de influencia del Puerto. De hecho, podemos hablar de una región logística cuyo centro es el Port de Tarragona. Empresas del Camp de Tarragona, de Lleida y el valle del Ebro, pero también de otras zonas de Cataluña, Aragón y la Comunidad Valenciana, dependen de él para conectarse con el mundo. Como núcleo de esta gran región logística, tenemos como objetivo afianzar este nuevo concepto de puerto como tractor de la actividad empresarial de su hinterland. En este sentido, estamos trabajando en dos ejes que nos permitirán reforzar nuestra posición como hub logístico. El primero de ellos es la diversificación de tráficos y el segundo, el impulso del ferrocarril.
La mayoría de las grandes inversiones que estamos realizando de un tiempo a esta parte dan respuesta a este doble eje. La PortTarragona Terminal Guadalajara – Marchamalo es el ejemplo paradigmático. Este puerto seco, ubicado a escasos 60 kilómetros de Madrid, amplía nuestro hinterland, potencia el transporte de mercancías entre el Mediterráneo y el centro peninsular vía tren y supone una oportunidad para incrementar el tráfico de carga general y de contenedores. Las sinergias que se darán con la terminal intermodal La Boella, situada dentro del recinto portuario, y con la nueva terminal marítima multipropósito del Moll d’Andalusia convertirán a Tarragona en uno de los enclaves portuarios más interesantes de la fachada mediterránea.

La nueva terminal marítima multipropósito del Moll d’Andalusia será clave para el incremento de la carga general en el Port de Tarragona. (Fuente: Autoridad Portuaria de Tarragona).
A todo esto, hay que sumarle la tan esperada llegada del Corredor del Mediterráneo al Port de Tarragona, prevista para 2026. Después de años de espera, la conexión con el ancho UIC es inminente. Cuando se produzca, Tarragona será el puerto español más al sur con conexión al ancho internacional. Este hito histórico, per se, ya cambia las reglas del juego de la logística. Y si a ello se le sumamos todos los proyectos ya mencionados y el hecho de que contamos con una ubicación estratégica, en la confluencia de los corredores Mediterráneo y del Ebro y del Henares, podemos decir que vamos a tener una situación estratégica destacada.
Esta combinación de proyectos propios y factores externos reforzará nuestro papel como plataforma logística gracias a una conexión más eficiente entre Europa, el Mediterráneo y el centro peninsular. Así pues, esta conexión nos convertirá en el vértice articulador del movimiento de mercancías entre los corredores ya mencionados y hará de Tarragona y de su Puerto un hub logístico de primer orden en Europa, con capacidad para ser determinante en la toma de decisiones estratégicas sobre el rumbo que tome la logística en el conjunto del Estado y, especialmente, en el cuadrante noreste peninsular.
Reindustrializar y ser verdes para ser resilientes
Si queremos ser verdaderamente un generador de cadenas de valor, no solo podemos poner el foco en la logística, sino que tenemos que aprovechar nuestras capacidades, posicionamiento y espacios para estimular el tejido productivo del país. El escenario geopolítico actual hace más necesaria que nunca la reindustrialización de Europa. Y Cataluña está dando pasos en este sentido con el objetivo de ganar resiliencia. En este contexto, como Puerto, podemos ser un facilitador de este proceso gracias a nuestra capacidad para atraer nuevas implantaciones industriales al territorio. Y hablar de nuevos proyectos empresariales, reindustrialización y puerto nos lleva a hablar de la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) que estamos desarrollando en el extremo sur de nuestro recinto.

Vista de los viales de acceso a la ZAL, que la Autoridad Portuaria ha construido, y los terrenos de la Zona de Actividades Logísticas del Port de Tarragona. (Fuente: Autoridad Portuaria de Tarragona).
La ZAL es un espacio único en toda Cataluña por sus dimensiones (casi 100 hectáreas disponibles) y por su conectividad portuaria, ferroviaria y por carretera, pero también por su entorno (un área metropolitana con dinamismo y calidad de vida) y por la disponibilidad de talento, gracias a la presencia de una universidad de prestigio internacional –la Universitat Rovira i Virgili-, centros de formación profesional de excelencia y centros de investigación de primer nivel. Estas características hacen que la ZAL sea un espacio con un potencial único.
Cabe decir que la ZAL no es el único proyecto mediante el cual estamos promoviendo la reindustrialización de Tarragona y, por extensión, de Cataluña y España. Desde hace más de 10 años, la Autoridad Portuaria, la Associació Empresarial Química de Tarragona, la universidad, los centros de investigación y las administraciones nos unimos para crear el clúster petroquímico ChemMed, con el objetivo de trabajar como lobby en defensa de los intereses y el desarrollo del sector. Este propósito tiene ahora más sentido que nunca. Prueba de ello es el Plan Estratégico 2024-2027 de ChemMed, que pone énfasis en la innovación y la sostenibilidad para conseguir una posición de liderazgo en Europa. Así pues, entendemos que ChemMed y todos sus miembros tenemos que aunar esfuerzos para atraer nuevas inversiones que faciliten la transición energética y la descarbonización de esta industria, y así mantener su competitividad y su posicionamiento como principal polo petroquímico de todo el sur de Europa.
Ahora bien, el impulso logístico e industrial no tiene cabida en el mundo actual si no se lleva a cabo desde un prisma sostenible. Nuestro lema para esta nueva etapa es “un puerto más verde para promover una economía azul”. Este planteamiento evidencia que el compromiso con la desfosilización del puerto y de la cadena logística está presente en todas y cada una de las decisiones que tomamos. Nuestra relevancia institucional y nuestra incidencia en múltiples sectores económicos nos ponen en situación de liderar la descarbonización de nuestro territorio. Así pues, ante el reto que supone el cambio climático, hemos establecido una hoja de ruta que busca avanzar hacia la neutralidad climática mediante actuaciones en cuatro ámbitos: la electrificación; la implantación de energías renovables y el uso de combustibles alternativos; la protección del medioambiente; y la sensibilización y divulgación.

El Port de Tarragona acaba de obtener financiación por parte de los fondos europeos CEF-T para la instalación de un sistema OPS (Onshore Power Supply) en el Moll de Balears, que permitirá descarbonizar la actividad crucerística en el puerto. (Fuente: Autoridad Portuaria de Tarragona; Foto: Pep Escoda).
Algunos de los proyectos que estamos promoviendo para avanzar hacia un puerto resiliente son la instalación del sistema OPS (Onshore Power Supply) para descarbonizar la actividad crucerística y de contenedores, la creación de plantas fotovoltaicas, la atracción de nuevos tráficos, como el hidrógeno verde y otras moléculas con baja o nula huella de carbono, la estrategia para ser un hub para la construcción, montaje, transporte y mantenimiento de los aerogeneradores de los futuros parques eólicos marinos flotantes del Mediterráneo Occidental, la restauración de Els Prats d’Albinyana —uno de los mayores humedales de la costa catalana, incluido en la Red Natura 2000—; la renaturalización de los espacios alrededor de las sedes de la Autoridad Portuaria para convertirlos en un refugio climático, la mejora de la calidad de las aguas gracias a la inmersión de biotopos marinos, o la celebración de jornadas sobre temáticas vinculadas con la sostenibilidad. Esta visión transversal, que tiene en cuenta la actividad portuaria, el entorno natural y la comunidad, permite incidir en todos los ámbitos relacionados con el puerto para avanzar en nuestra descarbonización, y en la de nuestro entorno.
Epicentro metropolitano
Toda nuestra estrategia de impulso logístico e industrial parte de la base de unos profundos vínculos con nuestro entorno. Como Autoridad Portuaria, somos el puente que une todos los territorios que forman parte de nuestra área de influencia con el mar, mediante los muelles y la actividad portuaria que se lleva a cabo en ellos. Esto es especialmente evidente cuando analizamos la relación del Port con el área de Tarragona. Y es que no somos el puerto de una ciudad, sino que somos el puerto de un sistema metropolitano que se articula alrededor de las ciudades de Tarragona y Reus. Este sistema presenta dinámicas y flujos laborales y empresariales, pero también culturales y de ocio, que sobrepasan los límites estrictamente municipales. Esta realidad metropolitana, que existe de facto, requiere una mejor coordinación en la prestación de servicios, así como una planificación estratégica conjunta que permita explotar las máximas potencialidades de esta zona como un todo. Partiendo de esta base, en 2023 se constituyó el Grup Impulsor de l’Àrea Metropolitana del Camp de Tarragona, que está instaurando las bases de la que será la segunda Área Metropolitana de Cataluña, después de la de Barcelona.
En este contexto metropolitano, desde el Port no solo queremos reforzar nuestra centralidad como motor económico de la región, sino que queremos trascender a otros ámbitos, como el social y el cultural. La cultura juega un papel fundamental como eje vertebrador del territorio metropolitano, ya que tiene la capacidad de generar vínculos, cohesionar comunidades y activar dinámicas compartidas sobrepasando los límites municipales. Para nosotros, como Autoridad Portuaria, este planteamiento no es nuevo. Hace 40 años, la transformación del Moll de Costa de espacio logístico a espacio cultural y de ocio para la ciudad, supuso la apertura del puerto no solamente hacia la ciudad, sino también a todo el territorio. De hecho, podemos afirmar que el Moll de Costa es uno de los núcleos donde se concentra más actividad cultural de todo el entorno metropolitano.
Ahora, coincidiendo con la celebración del 40 aniversario de esta andadura y aprovechando la oportunidad que supone la recuperación por parte de la Autoridad Portuaria de dos espacios destacados como son los Tinglados 3 y 4, iniciamos una transformación del Moll de Costa que lo convertirá en epicentro cultural metropolitano y en espacio de referencia en toda Cataluña, capaz de atraer turismo cultural a la ciudad gracias a una cuidada programación de gran impacto y alcance nacional, con propuestas de artistas de fama internacional. Y todo sin perder la esencia que nos ha caracterizado, apoyando firmemente el talento local y las propuestas artísticas y culturales nacidas en nuestro entorno.
La exposición ‘Mestres de l’escultura del segle XX’ ha reunido obras de grandes artistas como Miró, Carr, Léger o Oteiza, en una propuesta inèdita que se ha visto en el Tinglado 2 del Moll de Costa entre finales de 2025 y principios de 2026. (Fuente: Autoridad Portuaria de Tarragona).

A esta apuesta, hay que sumarle los esfuerzos constantes que realizamos para mejorar la fachada portuaria, favoreciendo su conectividad con la ciudad y su disfrute. La construcción del Parc del Port, una gran zona verde alrededor de las sedes de la Autoridad Portuaria, es la mayor intervención que hemos llevado a cabo en esta línea en los últimos tiempos para reforzar la unión entre la ciudad y el puerto con el objetivo de que la ciudadanía disfrute de los espacios portuarios urbanos y de las propuestas de ocio y cultura que programamos.
Un puerto técnicamente avanzado
Hay una transformación que, por sus implicaciones en múltiples ámbitos, supondrá una verdadera revolución. Hablo de la transformación tecnológica que nos está convirtiendo en un smart port. Esta transformación parte del uso de soluciones tecnológicas avanzadas para mejorar en un amplio abanico de ámbitos.
De todas las transformaciones a las que me he referido, seguramente esta es la más profunda y la que mayor incidencia tiene en el funcionamiento del puerto. Las nuevas soluciones tecnológicas —las existentes, las que se están desarrollando y todas las que están por venir— nos cambiarán por completo con el fin de tener un recinto portuario más seguro y sostenible, unas operativas más eficientes y una cadena logística conectada y automatizada.
Integrar esta transformación tecnológica en sí de un organismo como una autoridad portuaria requiere talento, compromiso y planificación. Es por esto que recientemente acabamos de aprobar el nuevo plan de innovación del Port de Tarragona para el horizonte 2026-2030. Bajo el nombre de ‘Plan Innovare’, esta hoja de ruta establece nuestra estrategia de innovación durante los próximos cinco años para llegar a 2030 siendo un puerto de referencia en el Mediterráneo en innovación aplicada a la digitalización y la sostenibilidad de las operaciones logísticas portuarias, fomentando el crecimiento de un ecosistema activo de economía azul, conectado y generador de talento.
Este no es el primer plan de innovación que impulsamos. De hecho, en 2018 promovimos el primero, del cual surgió SOM-INN Port, un ecosistema de innovación abierta que fomenta la innovación no solo dentro de la Autoridad Portuaria de Tarragona, sino a toda la comunidad portuaria. Con el nuevo plan, este ecosistema se consolida como el mecanismo que institucionaliza y vehicula la innovación en el conjunto del Puerto.
En noviembre de 2025, el Port de Tarragona fue el anfitrión de la primera jornada sobre la implementación de drones en los puertos del sistema de interés general español. (Fuente: Autoridad Portuaria de Tarragona).


Si bien el nuevo plan está llamado a promover una verdadera transformación en la cultura de la organización para impulsar la innovación como uno de sus motores, lo cierto es que la innovación y la apuesta por soluciones tecnológicas transformadoras no es nueva para nosotros.
Un claro ejemplo de esto es el uso de drones. De hecho, es uno de los ámbitos en los que somos punteros. Fuimos el primer puerto del sistema de interés general español habilitado con una unidad de drones y ahora su uso está plenamente incorporado en nuestro día a día, llevando a cabo funciones de seguridad, de inspección, de apoyo a las operativas y de cartografía y topografía. Asimismo, somos banco de pruebas de proyectos de innovación relacionados con el uso avanzado de drones en entornos portuarios. La senda que hemos tomado con el uso de drones no solo es un proyecto de éxito reconocido por el conjunto del sistema portuario español, sino que nos muestra cuál es el camino a seguir en la implantación de otras tecnologías.
Dar el salto hacia el uso de tecnologías avanzadas, apostar por una logística eficiente, impulsar la reindustrialización de nuestro hinterland, reforzar la vinculación con la comunidad y hacerlo todo desde una perspectiva sostenible es la estrategia que estamos estableciendo para ser un puerto resiliente, inteligente y metropolitano; que nos prepare para navegar en el tiempo actual. El cambio climático y los cambios geopolíticos tendrán un fuerte impacto tanto en la actividad logística como en la portuaria. Partiendo de este contexto, hemos marcado un rumbo que nos permitirá ganar competitividad, manteniéndonos con los pies arraigados en los muelles y la vista clavada en el horizonte marítimo.
IMAGEN INICIAL | Vista panorámica del recinto portuario de Tarragona, que incluye los muelles de la Química (izquierda), de Castella (centro), de Aragó y Navarra (derecha); y en el fondo la ciudad de Tarragona. (Fuente: Autoridad Portuaria de Tarragona).