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La restauración ambiental de Els Prats d’Albinyana: el renacer biológico de un gran humedal protegido
Nos encontramos ante el mayor fenómeno de extinción que ha vivido el planeta Tierra desde la desaparición de los dinosaurios. Así lo asegura la ONU. Un informe sobre biodiversidad elaborado por Naciones Unidas en 2022 concluía que cerca de un millón de especies animales y vegetales están en peligro de extinción y que, en muchos casos, esta se terminará produciendo en las próximas décadas. La gravedad de la situación urge actuaciones contundentes y compromisos firmes para proteger la biodiversidad y los ecosistemas. De hecho, los puntos 14 y 15 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 van justamente en esta línea, haciendo un llamamiento global para frenar la degradación de los ecosistemas terrestres y marinos y asegurar su conservación. Desde la Autoridad Portuaria de Tarragona, hemos asumido este reto como nuestro y desde hace ya unos años estamos desarrollando iniciativas distintas que buscan no solo proteger la biodiversidad sino promoverla también. Por su magnitud, impacto y ambición, destaca la restauración ambiental del espacio natural de los Prats d’Albinyana.
Los Prats d’Albinyana son la mayor zona húmeda que hay en el litoral catalán entre los deltas de los ríos Ebro y Llobregat. Se trata de un espacio natural protegido de 38 hectáreas, propiedad de la Autoridad Portuaria, que forma parte del Plan de Espacios de Interés Natural de Cataluña (PEIN), como parte de la Red Natura 2000, bajo la denominación “Sequia Major”. Estos terrenos se encuentran entre el núcleo urbano de La Pineda (Vila-seca), la futura Zona de Actividades Logísticas (ZAL) y el recinto portuario y su restauración se encargó como medida compensatoria de la Declaración Ambiental Estratégica (DAE) del futuro desarrollo de la ZAL. A pesar de ser una medida compensatoria, nuestro compromiso con esta intervención es total, ya que estamos convencidos que este tipo de actuaciones son indispensables si queremos mantener un equilibrio ambiental. Partiendo de esta base, planteamos el proyecto de los Prats d’Albinyana como una oportunidad única para recuperar el aspecto de las zonas húmedas de litoral, creando un ecosistema que permita la supervivencia de las especies existentes y la reintroducción de especies animales y vegetales características de estos entornos.
La intervención, al detalle
El proyecto de restauración se redactó en el año 2022 y contempla diversas actuaciones. Una de las más destacadas es la construcción de una gran laguna de 11 hectáreas, con una isla central de 2,6 hectáreas para ofrecer el hábitat idóneo para especies como la gaviota de Audouín (Ichthyaetus audouinii), el fartet (Aphanius Iberus) y el galápago europeo (Emys orbicularis). Además, también se contempla la construcción de una laguna litoral. De hecho, la DAE establece que será necesario desplazar el futuro Contradic de Ponent con la finalidad de liberar la parte marítima del espacio natural protegido, lo que favorecerá esta laguna litoral.
A todo esto, hay que sumarle que el proyecto fija la necesidad de conservar los hábitats en buen estado, la zonificación y reconstrucción de hábitats según las condiciones de cada zona, la creación de espacios dunares, la construcción de un observatorio de aves, así como caminos perimetrales, y, por último, el cierre del espacio y la regulación del uso de este espacio.
Una vez se aprobó el proyecto, hicieron falta algunas actuaciones previas, que incluían el desvío de un canal de drenaje de aguas pluviales que cruzaba el espacio natural, así como la expropiación de terrenos de particulares que formaban parte del espacio a restaurar. Cuando estas actuaciones finalizaron, pudimos empezar el proyecto de restauración ambiental.
Regeneración espontánea
Los trabajos empezaron en octubre de 2024. En ese momento se realizó un inventario de fauna y flora para conocer el estado ecológico del espacio en el momento de empezar a ejecutar las actuaciones previstas en el proyecto. Nuestra sorpresa fue que, después de años sin presencia humana, el espacio había experimentado una importante recuperación espontánea, lo que comportó una revisión del proyecto inicial para ajustarlo a la realidad de unos Prats d’Albinyana, que con el paso del tiempo han empezado a ver como la vida afloraba de nuevo.

La ausencia de presencia humana durante años permitió la recuperación espontánea de este entorno. (Fuente: Autoridad Portuaria de Tarragona; Foto: © Ferran Aguilar).
Para entender el porqué de proceso este proceso, hay que echar la vista atrás al pasado de esta zona. Durante la segunda mitad del siglo XX, parte de los terrenos de los Prats d’Albinyana acogieron actividad agrícola y también un cámping. Con la frecuentación humana, este frágil ecosistema sufrió un alto grado de degradación. Ahora bien, después de años sin presencia humana —ya que había cesado tanto la actividad de cámping como la agrícola y la Autoridad Portuaria había expropiado y cerrado el acceso a esta zona— la naturaleza empezó a ganar terreno de nuevo.
En el inicio de la obra, encontramos prados húmedos litorales en buen estado de conservación, zonas agrícolas abandonadas, canales de drenaje de agua freática y flora y fauna protegida y de gran interés. También encontramos un freático regenerado y con una cota superior a la esperada.
Un proyecto vivo y en adaptación constante
Con este nuevo escenario, la primera actuación que llevamos a cabo fue la delimitación de las zonas en buen estado ecológico para protegerlas del paso de maquinaria y de cualquier actuación que pudiera mimbar su funcionalidad ambiental. A continuación, realizamos las demoliciones de todas las construcciones presentes y la eliminación de especies de flora invasoras, así como la limpieza de vertidos de residuos sólidos ilegales que se encontraban dentro del espacio.
Se llevó a cabo un importante trabajo de formación y sensibilización de los equipos de obras para lograr la identificación de especies y así recuperar el máximo número de ellas. (Fuente: Autoridad Portuaria de Tarragona; Foto: © Ferran Aguilar).

Antes de iniciar la excavación de la gran laguna, muestreamos los canales de drenaje para determinar la existencia de ictiofauna, con la sorpresa de encontrar diversas especies de peces, entre ellas, la anguila, que está en peligro crítico de extinción. También identificamos especies invasoras, como el cangrejo americano y la gambusia. La presencia de estas especies hizo necesario el replanteo del cronograma de obra, pues no podíamos empezar la excavación y la liberación de agua freática sin antes eliminar los riesgos asociados a las especies invasoras. Para ello, se translocaron centenares de ejemplares de anguila, pejerrey, ranas y sapos. Una vez extraída la fauna de interés, se taparon los canales con la intención de reducir al mínimo la supervivencia de los individuos de gambusia.
Se han encontrado centenares de escarabajos azules, una especie típica de entornos húmedos que actualmente cuesta mucho ver. (Fuente: Autoridad Portuaria de Tarragona; Foto: © Ferran Aguilar).

Además, modificamos algunas actuaciones del proyecto inicial para facilitar una mejor gestión de las poblaciones faunísticas de interés y fomentar la biodiversidad del espacio. Algunas de las más relevantes son la creación de una pequeña laguna para realizar una gestión activa de ictiofauna con el objetivo de crear metapoblaciones conectadas entre las diferentes zonas inundadas; la creación de una zona de aguas temporales para favorecer la reproducción de anfibios, la creación de un canal “de anguilas” para favorecer su conexión con el mar durante los temporales marítimos y los episodios de lluvias intensas; la modificación del perfil de excavación de la laguna principal con el objetivo de crear zonas menos profundas, ya que debido al buen nivel del agua freática la laguna alcanzaba profundidades mayores a las esperadas en todas sus diferentes plataformas —las zonas menos profundas son ideales para la alimentación de aves limícolas—; la creación de una zona libre de vegetación en la isla central, con el objetivo de fomentar la nidificación de especies de aves como la gaviota de Adouín; y la modificación del trazado de la pasarela de acceso al mirador con el objetivo de preservar el prado húmedo más bien conservado de todo el espacio.
Reforestar el espacio, la última etapa
Actualmente, a fecha de enero de 2026, la obra de restauración sigue activa, con el 80% de la laguna principal excavada. A nivel de fauna, durante estos meses se han realizado más de 1500 capturas de ejemplares de diferentes especies para evitar su atropellamiento por el paso y los trabajos de la maquinaria. Concretamente, de 23 especies. De estas, las más representativas han sido el lución común (Anguis fragilis), el eslizón tridáctilo ibérico (Chalcides striatus), la salamanquesa común (Tarentola mauritanica), la lagartija ibérica (Podarcis hispánica), la rana común (Pelophylax perezi), la musaraña gris (Crocidura russula), la anguila europea (Anguilla anguilla), o el pejerrey mediterráneo (Atherina boyeri).


Se han capturado más de 1.500 ejemplares de 23 especies. (Fuente: Autoridad Portuaria de Tarragona; Foto: © Ferran Aguilar).
Paralelamente, se están desarrollando los trabajos de reforestación de los espacios degradados, la isla central y los caminos de obra. La reforestación consiste en la plantación de 14.000 plantas de 24 especies vegetales diferentes. Tanto a nivel forestal, con la presencia de pinos y encinas, como a nivel de bosque de ribera, con álamos, olmos y fresnos, y muchos pies de plantaciones propias de ambientes litorales húmedos con tarajes, juncos, llantén de saladar y masiega, entre otras.
Una vez finalizada la obra de restauración ambiental, el espacio permanecerá cerrado para evitar impactos ambientales originados por la sobrefrecuentación humana. Se podrá acceder con visitas guiadas educativas y en talleres programados de educación ambiental. Además, contará con un plan de gestión ambiental para garantizar un buen funcionamiento ecológico en el marco del cual se identificarán y programará las actuaciones de mantenimiento futuras.

Actualmente, se está llevando a cabo la reforestación de esta zona, una de las últimas actuaciones que contempla el proyecto. (Fuente: Autoridad Portuaria de Tarragona).
IMAGEN INICIAL | La laguna de más de 11 hectáreas es una de las principales actuaciones que se está llevando a cabo dentro de este proyecto. (Fuente: Autoridad Portuaria de Tarragona).