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La industria química de Tarragona, clave para el desarrollo sostenible y la competitividad
La Asociación de Empresas Químicas de Tarragona, AEQT, está formada por 34 compañías de referencia del sector químico a nivel internacional, instaladas en los polígonos Norte y Sur de Tarragona. Este hub empresarial constituye el polo industrial químico más importante del Mediterráneo y uno de los más relevantes del sur de Europa.
Se trata de un polo industrial compuesto por empresas de refino, química básica —con dos crackers de referencia en la península—, química derivada y sectores clave como la energía y la logística. Esta diversidad industrial, lejos de fragmentar el ecosistema, lo fortalece: genera sinergias que han impulsado históricamente la competitividad del conjunto. Desde hace años, la cooperación entre las compañías del complejo químico de Tarragona se ha consolidado como un auténtico modelo de colaboración industrial. A ello se suma el apoyo de empresas de servicios y tecnológicas de prestigio global, que contribuyen a dotar al territorio de un ecosistema sólido, innovador y orientado a la excelencia.
En este engranaje, el Puerto de Tarragona se ha consolidado como un socio estratégico e imprescindible, actuando como plataforma logística avanzada y como enlace directo con los mercados internacionales. La relación entre industria y puerto no solo optimiza el abastecimiento de materias primas y la salida de productos, sino que multiplica la competitividad del territorio y refuerza su capacidad de atracción de inversiones.

Vista aérea del Polígono Químico Sur y del Puerto de Tarragona, el mayor clúster petroquímico del sur de Europa. (Fuente: AEQT).
Este vínculo estructural se articula en ChemMed, el clúster industrial que impulsamos conjuntamente AEQT, el Puerto de Tarragona y diversos agentes del Camp de Tarragona. ChemMed no es solo un proyecto logístico e industrial: es una alianza estratégica para proyectar el territorio como referente europeo en competitividad, innovación y sostenibilidad.
Un sector clave para la autonomía estratégica y el progreso económico
El sector químico de Tarragona desempeña un papel esencial en la economía. Asegura el suministro de productos esenciales y refuerza la autonomía estratégica en ámbitos como la salud, la energía, la movilidad, la alimentación, la tecnología o la defensa.
Su impacto económico y social es igualmente significativo: genera empleo estable y de calidad para 11.000 personas de forma directa e indirecta, y hasta 44.000 puestos de trabajo inducidos. El complejo químico de Tarragona representa el 25% de la producción química española y el 50% de la catalana. Las refinerías del territorio suponen cerca del 15% de la capacidad de refino del país. En conjunto, nuestra actividad equivale aproximadamente al 1,5% del PIB nacional.
Algunas de las infraestructuras que caracterizan el Moll de la Química. (Fuente: Autoridad Portuaria de Tarragona).

La dimensión logística es también determinante. Cerca del 60% de las exportaciones del Puerto de Tarragona corresponden al sector químico, un indicador claro de la interdependencia y de la relevancia estratégica de esta alianza para la economía española y mediterránea.
Además, el clúster petroquímico de Tarragona es el más importante de toda la zona mediterránea, con un importante potencial competidor respecto a otras regiones europeas posicionando el territorio y el país en una situación muy ventajosa en términos de autonomía estratégica. A modo de ejemplo, las exportaciones del sector químico suponen cerca del 60% de las exportaciones del Puerto de Tarragona.
La contribución del sector químico en el territorio y en la sociedad es visible, además de en lo económico, en muchos otros ámbitos; es un polo de atracción de talento y grandes infraestructuras, es dinamizador de un importante tejido académico, con una universidad y con unos centros de formación de referencia. Y es también un polo de atracción de investigación, con centros tecnológicos de gran prestigio internacional.
Hacia una industria descarbonizada y circular
Un sector que al mismo tiempo está inmerso en un proceso de transformación profunda hacia un modelo circular y descarbonizado y más orientado a la fabricación de productos altamente diferenciados, de mayor valor añadido. Con todo lo que ello implica en términos de recursos, tanto económicos como de talento, de infraestructuras o de necesidad de creación de nuevos mercados.
Desde la industria química, somos plenamente conscientes de la necesidad de encontrar soluciones a los desafíos climáticos, manteniendo a su vez la competitividad del sector y mejorando el bienestar de los ciudadanos y los consumidores. Por eso, las compañías que formamos parte de la Asociación AEQT estamos plenamente comprometidas con el objetivo de alcanzar una economía neutra en carbono.
Las empresas químicas de Tarragona trabajamos con la firme voluntad de formar parte de la solución a los retos globales de desarrollo sostenible, ya que contribuimos gracias a nuestros productos, aplicaciones y tecnologías innovadoras a dar respuesta a un amplio abanico de demandas sociales relacionadas con la energía, la alimentación, el crecimiento demográfico, la salud o la protección del medio ambiente, entre otros.
La descarbonización y la transición energética son retos fundamentales para nuestro sector. En este ámbito, la industria química ha diseñado un ambicioso plan de descarbonización.
Este plan de descarbonización se basa, por un lado, en las mejoras de eficiencia que llevamos décadas implementando en nuestras empresas gracias a la mejora continua de las tecnologías y los procesos, lo que ya ha comportado importantes reducciones en los consumos energéticos y en las emisiones de CO2. Y, por otra parte, como sector defendemos que para alcanzar la neutralidad climática son necesarias todas las tecnologías posibles; además del hidrógeno verde, deben contemplarse otras alternativas, como el hidrógeno bajo en carbono, los combustibles renovables y sintéticos, los materiales circulares, complementados con tecnologías puente como la captura y almacenamiento de CO2. Así como, su uso futuro a través de procesos todavía en desarrollo. En este sentido, trabajamos en colaboración con centros de investigación y conocimiento del territorio.
El gran reto de futuro de nuestra industria es mantener la competitividad en una economía global en plena transición energética, cuya especialización será el valor añadido de nuestros productos, el talento local y el entorno de conocimiento e investigación, el mejor activo.
Tarragona, y en particular su potente ecosistema industrial, se sitúa en pleno corazón de esta transformación. Nuestro territorio no solo mantiene su atractivo inversor, incluso en un periodo de enorme incertidumbre global, sino que lidera proyectos innovadores que colocan a la industria catalana y española en la vanguardia de la circularidad y la descarbonización.
La colaboración entre la AEQT y el Puerto de Tarragona constituye un ejemplo claro de cómo la alianza entre industria y territorio puede impulsar un modelo de desarrollo sostenible, competitivo y orientado al futuro. Un modelo que fortalece nuestra autonomía estratégica como país y contribuye decisivamente al bienestar de la sociedad.
IMAGEN INICIAL | El moderno petrolero LEALE, con bandera, está amarrado en el Moll de la Química, una infraestructura clave que impulsa la industria local y posiciona el puerto como un centro neurálgico en el Mediterráneo. (Fuente: Autoridad Portuaria de Tarragona).